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Prof. Dr. Marcos Mazzuka

 

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Se revelan las Bases Moleculares de los Omega-3 para la enfermedad de Alzheimer

 

Publicado el 6 de marzo de 2014, A4M

(http://www.worldhealth.net/news/molecular-basis-omega-3s-alzheimers-disease-reveal/)

 

La resolución es la etapa final de la respuesta inflamatoria, cuando se produce la restauración de tejido. Si no se puede llegar a la inflamación crónica , que se especula que contribuye a la patología de la enfermedad de Alzheimer.

 

Marianne Schultzberg , del Karolinska Institutet (Suecia) , y sus colegas analizaron el líquido cefalorraquídeo de 15 hombres y mujeres con la enfermedad de Alzheimer, 20 sujetos con deterioro cognitivo leve, y los participantes de control 21.

También analizaron el tejido cerebral de 10 pacientes con Alzheimer y 10 controles.

 

El equipo evaluó la presencia, y los niveles relativos de, moléculas inflamatorias específicas y receptores implicados en la vía de la resolución - incluyendo mediadores pro - resolución especializados ( SPM ).

 

Se observó que las alteraciones en los niveles de estas moléculas y receptores, que a continuación se correlacionaron por evaluación mentales estandarizadas para la disminución cognitiva característica de la enfermedad de Alzheimer .

 

Los autores del estudio afirman que los ácidos grasos omega- 3 pueden abordar la disfunción vía resolución y por lo tanto podrían ser una terapia no farmacológica prometedora.

 

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Predicción de la "disminución cognitiva" por disminución de la vitamina D

Publicado el 3 de agosto de 2016, 6 am en el cerebro y el rendimiento mental Vitaminas
El bajo nivel de vitamina D está vinculado a tasas más rápidas de disminución cognitiva.

Varios estudios previos sugieren que la deficiencia de vitamina D se asocia con anomalías estructurales cerebrales y alteraciones cognitivas. Joshua Miller, de la Escuela de Ciencias Ambientales y Biológicas de Rutgers (Nueva Jersey, EE.UU.), y sus colegas estudiaron a 382 hombres y mujeres, de 60 a 90 años, que residían en un ambulatorio, evaluando los niveles de vitamina D y cognición una vez al año Por un promedio de cinco años.

 

El estudio incluyó a personas con cognición normal, pérdida cognitiva leve y demencia. El grupo era racial y étnicamente diverso, incluyendo blancos, afroamericanos e hispanos. La mayoría (61%) tenían bajos niveles de vitamina D en su sangre. Mientras observaba que el 70% de los afroamericanos e hispanos en el estudio tenían bajos niveles de vitamina D en la sangre, el equipo no encontró diferencias en las tasas de deterioro cognitivo basadas exclusivamente en líneas raciales o étnicas, informando que: Asociado con el descenso acelerado de los dominios de la función cognitiva en los adultos mayores étnicamente diversos, incluyendo afroamericanos e hispanos individuos que exhibieron una alta prevalencia de insuficiencia o deficiencia de Vit D ".

 

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REVELADO EL MECANISMO DE  APARICIÓN DEL ALZHEIMER

Posted on Sep. 23, 2015, 6 am en la enfermedad de Alzheimer Brain and Mental Performance La capacidad del cerebro para eliminar la beta 42 amiloide disminuye con la edad

 

 

La Amiloide beta 42 es una proteína - un subproducto natural de la actividad cerebral, normalmente se borra del cerebro antes de que pueda agruparse en placas. Se sospecha que son un factor clave para la enfermedad de Alzheimer.

 

Randall J. Bateman, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington (Missouri, EE.UU.) y colegas evaluaron la cinética amiloide-beta en 112 hombres y mujeres, de 60 a 87 años, la mitad de los cuales tenían signos clínicos de la enfermedad de Alzheimer. Las placas comenzaron a formarse en el cerebro de 62 participantes. Cada sujeto recibió evaluaciones mentales y físicas detalladas, incluyendo exploraciones cerebrales para verificar la presencia de placas, y análisis de líquido cefalorraquídeo para monitorear la producción del cuerpo y la eliminación de amiloide beta 42 y otras proteínas. En los pacientes con evidencia de placas, los investigadores observaron que la beta 42 amiloide parece ser más propensa a abandonar el líquido que baña el cerebro y agruparse en placas.

 

Las tasas reducidas de depuración de amiloide beta 42, como las observadas en los participantes más viejos, se asociaron con síntomas clínicos de la enfermedad de Alzheimer, como la pérdida de memoria, la demencia y los cambios de personalidad. Los autores del estudio sostienen que "estos hallazgos revelan un vínculo mecanicista entre el envejecimiento humano y el envejecimiento humano". El riesgo de amiloidosis, que puede deberse a una dramática disminución de la proteína A [a], lo que aumenta la probabilidad de que se produzca un plegamiento de proteínas que conduce a la deposición ".

 

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El aluminio: su relación con la enfermedad de Alzheimer

Por el Dr. Héctor E. Solórzano del Río
Profesor de Farmacología del CUCS de la Universidad de Guadalajara.


Es muy frecuente que cuando una persona famosa sufre de una enfermedad, también esa enfermedad se hace famosa. Tal es el caso con la enfermedad de Alzheimer, ya que muchos dicen que el ex-presidente Ronald Reagan padece de este problema. A principios de 1989, la revista médica altamente respetada de Inglaterra, The Lancet publicó las conclusiones de un estudio del gobierno Británico: el riesgo de contraer la enfermedad de Alzheimer se había elevado en un 50 % en las áreas de la Gran Bretaña donde el agua para beber contenía niveles elevados de aluminio.

Esta enfermedad aflige a mucha población. Por ejemplo, en los EE.UU. el 15 % de los americanos mayores de 65 años están afectados de este padecimiento, es decir más de 2 millones y medio de personas. Antes, se le conocía como demencia senil. Esta enfermedad está caracterizada por fibras nerviosas enredadas alrededor del hipocampo. Para aquellos que no lo saben, el hipocampo es el centro de la memoria del cerebro. Lo que sucede es que cuando estas fibras nerviosas que rodean al hipocampo se enredan, entonces los impulsos nerviosos ya no pueden llevar la información de, ni hacia el cerebro.

Algunas características de esta enfermedad son cambios severos en el estado de ánimo, pérdida de la memoria, percepciones desorientadas en el tiempo y el espacio, cambios de personalidad y una invalidez para comunicarse o concentrarse. Generalmente, la salud de la persona se deteriora en forma progresiva hasta que queda incapacitada totalmente.

Según el Dr. James F. Balch, en un estudio reciente de 78 pacientes con demencia, se encontró que 68 % también tenían la enfermedad de Alzheimer, 5 % tenían una deficiencia vitamínica (particularmente de B-12), 8 % tenían una forma ligera de depresión y 5 % tenían demencia por haber sufrido de varias embolias.

Con relación a la causa, podemos decir que la investigación ha revelado una fuerte correlación entre la enfermedad de Alzheimer y el aluminio. Casi siempre se han encontrado a través de las autopsias, depósitos de aluminio y sílice en los cerebros de las personas que murieron por este padecimiento. Por lo cual, estos resultados pueden sugerir que las cantidades excesivas de aluminio en la dieta, combinado con una deficiencia de varios minerales esenciales, en forma directa o indirecta lo predisponen a uno a la enfermedad de Alzheimer. 

Es importante resaltar que el aluminio no es un nutriente. Aunque no es un metal pesado, es altamente tóxico para todos los seres vivos. El aluminio está difundido en nuestra agua, en la tierra, en el aire y por lo tanto en pequeñas cantidades, en nuestros alimentos también. Se cree que una persona promedio consume entre 3 y 10 miligramos de aluminio al día. En la actualidad, sabemos que el aluminio se absorbe y se acumula en nuestro cuerpo. 

Hace algún tiempo la revista médica The Lancet (Vol. 343, 23-Ab-94) publicó un artículo en el que se menciona al aluminio como la toxina responsable de esta epidemia moderna: "la ingestión de hidróxido de aluminio fue implicada en la acumulación de aluminio en los cerebros de estos pacientes (que muestran cambios neuropáticos semejantes al Alzheimer)".

Como todos sabemos, el aluminio es un metal popular que se usa para hacer utensilios de cocina (en su lugar, se recomienda usar vidrio o acero inoxidable), así como envoltura de papel aluminio. El uso excesivo de los antiácidos es la causa más común de la toxicidad con aluminio. Muchos medicamentos antiinflamatorios contienen aluminio, como buffer (amortiguo), con concentraciones que van desde 14.4 mg hasta 88 mg por dosis. Varias preparaciones antidiarréicas contienen sales de aluminio, incluyendo caolín. Es importante leer la etiqueta de todo lo que compremos, ya que el aluminio es también un aditivo en muchos polvos para cocinar. El polvo para cocinar contiene de 5 a 70 miligramos de sulfato de aluminio sódico por cucharada de té.

Como ya lo mencioné, muchos síntomas de la intoxicación con aluminio son semejantes a los de la enfermedad de Alzheimer y a la osteoporosis. Una intoxicación de aluminio puede producirnos alteraciones gastrointestinales, nerviosismo extremo, un metabolismo alterado del calcio, dolores de cabeza, anemia, alteraciones en la función hepática y renal, alteraciones en el habla, mala memoria, huesos débiles, inclusive músculos dolorosos.

Para diagnosticar una intoxicación crónica por aluminio o por cualquier otro metal pesado, contamos en la actualidad con el análisis mineral de pelo, el cual, es un método sencillo y confiable para este tipo de medición.

Debido a que el aluminio se excreta por los riñones, las cantidades tóxicas de aluminio pueden dañar la función renal. El hecho de trabajar en plantas de fundición de aluminio puede producir en los trabajadores, a largo plazo, una coordinación dañada, mareos, falta de energía y alteraciones en el equilibrio. También ya se mencionó que la acumulación de aluminio en el cerebro puede ser una causa para la aparición de estos mismos síntomas de la enfermedad de Alzheimer.

Por todo lo anterior, es bueno pensarlo dos veces antes de utilizar baterías de cocina de aluminio. Algunos científicos como el Dr. William Douglass, en Second Opinion recomiendan no utilizar pastas de dientes que contengan aluminio. También recomiendan no utilizar desodorantes que contengan aluminio. Por otro lado, recomiendan no consumir antiácidos que contengan hidróxido de aluminio, algunas sales de mesa, harinas blanqueadas y evitar el humo de los cigarros. Varias docenas de antiácidos contienen hidróxido de aluminio. Dependiendo del producto, las concentraciones pueden tener un amplio rango que va desde 29 miligramos hasta 265 miligramos por dosis. Muchas preparaciones populares para duchas contienen sales de aluminio. Los quesos procesados tienen un alto contenido de aluminio, ya que se les agrega el aluminio para darles la capacidad de derretirse cuando se usan en las hamburguesas. Estos alimentos contienen entre 5 a 50 miligramos de fosfato de aluminio sódico por porción promedio.

Si nos detenemos a pensar, podríamos deducir que también debemos de vigilar nuestro consumo de alimentos enlatados. La mayoría de los refrescos son ácidos, así que probablemente se está ingiriendo mucho aluminio con cada lata.

De acuerdo a los conocimientos actuales, es bueno recordar que una vez que uno ha sido cargado con aluminio, es decir, que uno lo ha absorbido a través de cualquier vía antes mencionadas, no hay ni un método conocido para quelarlo fuera de nuestro cuerpo. Solamente puede ser desplazado.

Otra de las recomendaciones que se le pueden hacer al público, es la de que estén seguros de que su dieta tenga un alto contenido de fibra (promedio 25 gramos diarios) así como pectina de las manzanas. Esto ayuda a que nuestro cuerpo absorba menor cantidad de aluminio de los alimentos que lo contienen. Se sabe que el calcio en forma quelada con magnesio puede ayudar a enlazarse con el aluminio y coadyuva a su eliminación del cuerpo. Las vitaminas B, especialmente la vitamina B6 son importantes para que el tracto intestinal se deshaga de los metales en exceso en nuestro cuerpo.

Los avances científicos nos han dejado saber que la L-dopa se convierte en dopamina, la cual, impulsa al sistema monoamina que estimula nuestro cerebro. La dopamina es destruida en nuestro cerebro por una enzima llamada monoaminooxidasa. Conforme envejecemos, se destruye más dopamina que la que se produce. Esta depleción del principal estimulante de nuestro cerebro hace que la función cerebral se disminuya -- frecuentemente en forma dramática. El l-deprenyl, puede en forma efectiva bloquear la acción de la enzima monoaminooxidasa, proporcionándonos una opción terapéutica no sólo para la enfermedad de Alzheimer, sino para todo tipo de demencias. Al bloquear a la monoaminooxidasa, el l-deprenyl hace que la concentración de dopamina se incremente, así que nuestro cerebro es estimulado más y por eso mejora la función cerebral. Esto significa que el l-deprenyl tiene un efecto terapéutico en los pacientes con Alzheimer, tanto a corto como a largo plazo. En un pequeño estudio realizado en el Programa de Estudios de Medicinas Alternativas de la Universidad de Guadalajara en 1992, con 20 pacientes, encontramos que al administrarles una dosis de 10 mg al día de l-deprenyl, hubo una mejoría general importante en su funcionamiento cerebral. Los cambios se notaron después de 30 días de tratamiento. Los pacientes se pusieron menos nerviosos, se hicieron más sociales, es decir que la calidad de su vida mejoró. También vimos que mejoraron su capacidad de aprendizaje, su concentración y su memoria.

Se puede agregar al debate de los campos electromagnéticos y la salud, una relación interesante entre la enfermedad de Alzheimer y la exposición a los mismos. En un congreso reciente realizado en Minneapolis, el investigador Joseph Sobel de la Universidad del Sur de California reportó sobre tres estudios que demuestran lazos dramáticos entre la exposición en el lugar del trabajo a fuertes campos electromagnéticos y un riesgo posterior a la enfermedad degenerativa del cerebro. Los sujetos a exposiciones altas fueron 3 veces más propensos a desarrollar Alzheimer que la gente que no trabajaba alrededor de campos eléctricos. Dos de estos estudios se realizaron en Finlandia, otro en Los Angeles. Se incluyeron 386 pacientes y 475 sujetos de control.

 

 

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